Políticas y principios ambientales
Políticas ambientales: el desarrollo sostenible
Las diversas
políticas en relación con la conservación del medio ambiente[1],
giran alrededor de las siguientes ideas:
·
Considerar que cada generación es responsable la conservación
medioambiental ante las generaciones futuras.
·
Alcanzar un equilibrio entre la calidad de vida de la población y el uso
de los recursos.
·
Mejorar la calidad de los recursos renovables y buscar el máximo
reciclaje posible de los recursos no renovables.
·
Conservar los recursos naturales importantes, así como aquellos
culturales e históricos nacionales.
·
Organizar el uso de los recursos medioambientales sin degradación, ni
riesgos para la salud y seguridad, o cualquier otra consecuencia
indeseable.
Principios de las Naciones Unidas sobre el medio ambiente humano – 1972
1. El hombre tiene el derecho fundamental a la libertad, la igualdad y condiciones de vida adecuadas, en un entorno de calidad que le permita una vida digna y bienestar y que conlleva la solemne responsabilidad de proteger y mejorar el medio ambiente para las generaciones presentes y futuras. En este respecto, políticas que promuevan o perpetúen el apartheid, la segregación racial, la discriminación, el colonialismo y otras formas de opresión y dominación extranjera están condenadas y deberán ser eliminadas.
2. Los recursos naturales de la Tierra, incluyendo el aire, agua, suelo, flora y fauna y en especial, muestras representativas de los ecosistemas naturales deberán ser salvaguardados para el beneficio de generaciones presentes y futuras, a través de una planificación o control cuidadosos conforme sea apropiado.
3. La capacidad de la Tierra para producir recursos renovables vitales deberá ser mantenida y, hasta donde sea práctico, restaurada o mejorada.
4. El hombre tiene una responsabilidad especial de salvaguardar y cuidadosamente administrar la herencia de la vida salvaje y su hábitat que ahora están en grave peligro por una combinación de factores adversos. La conservación de la naturaleza, incluyen la vida salvaje, debe, por tanto, recibir la importancia debida en la planificación para el desarrollo económico.
5. Los recursos no renovables de la Tierra deben ser utilizados de tal manera que se protejan contra el peligro de su futuro agotamiento y para garantizar que los beneficios de tal utilización sean compartidos por toda la humanidad.
6. La descarga de sustancias tóxicas o de otras sustancias y la liberación de calor, en cantidades o concentraciones tales que excedan la capacidad del medio ambiente de volverlas no dañinas, deberán detenerse con el fin de asegurar que daños serios e irreversibles no sean infligidos en los ecosistemas. La justa lucha de los pueblos en todos los países contra la contaminación deberá apoyarse.
7. Los Estados tomarán todas las medidas posibles para impedir la contaminación de los mares con sustancias que sean susceptibles de crear peligros para la salud humana, perjudicar los recursos vivientes y la vida marina, dañar sus bellezas o interferir con otros usos legítimos del mar.
8. El desarrollo económico y social es esencial para asegurar un medio ambiente de vida y de trabajo para el hombre y para crear condiciones en la Tierra que son necesarias para la mejoría de la calidad de vida.
9. Las deficiencias del medio ambiente originadas por las condiciones del subdesarrollo y los desastres naturales plantean graves problemas, y la mejor manera de subsanarlas es el desarrollo acelerado mediante la transferencia de cantidades considerables de asistencia financiera y tecnológica que complemente los esfuerzos internos de los países en desarrollo y la ayuda oportuna que pueda requerirse.
10. Para los países en desarrollo, la estabilidad de precios y un ingreso adecuado para los productos primarios y materias primas son esenciales para el control ambiental, ya que los factores económicos y los procesos ecológicos deben tomarse en consideración.
Principios de las Naciones Unidas sobre el medio ambiente y el desarrollo – 1992
1. Los seres humanos están en el centro de las preocupaciones por un desarrollo sostenible. Tienen derecho a una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza.
2. Los Estados tienen, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y los principios del derecho internacional, el derecho soberano de explotar sus propios recursos de acuerdo a sus políticas ambientales y de desarrollo propias y la responsabilidad de asegurar que las actividades dentro de su jurisdicción y control, no causen perjuicios al medio ambiente de otros Estados o áreas más allá de los límites de la jurisdicción nacional.
3. El derecho al desarrollo debe cumplirse de manea que satisfaga necesidades equitativas de desarrollo y ambientales para las generaciones presentes y futuras.
4. Con el fin de alcanzar un desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente constituirá una parte integrante del proceso de desarrollo y no puede considerarse aislado de él.
5. Todos los Estados y todos los pueblos cooperarán en la tarea esencial de erradicar la pobreza como requerimiento indispensable para un desarrollo sostenible, con el fin de reducir la disparidad de normas de vida y cumplir mejor las necesidades de la mayoría de los pueblos del mundo.
6. La situación especial y las necesidades de los países en desarrollo, en especial los menos desarrollados y los más vulnerables ambientalmente, tendrán una prioridad especial. Las acciones internacionales en el campo del medio ambiente y el desarrollo, también deberán considerar el interés y las necesidades de todos los países.
7. Los Estados cooperarán en un espíritu de sociedad global para conservar, proteger y restaurar la salud y la integridad del ecosistema de la Tierra. En vista de las distintas contribuciones a la degradación ambiental global, los Estados tienen responsabilidades comunes pero diferenciadas. Los países desarrollados reconocen la responsabilidad que tienen en la búsqueda internacional de un desarrollo sostenible en vista de las presiones que sus sociedades colocan en el medio ambiente global y en las tecnologías y recursos financieros que comandan.
8. Para alcanzar un desarrollo sostenible y una alta calidad de vida para todos los pueblos, los Estados deben reducir y eliminar patrones insostenibles de producción y consumo y promover políticas demográficas apropiadas.
9. Los Estados deben cooperar para fortalecer la construcción de capacidad endógena para el desarrollo sostenible al mejorar la comprensión científica a través de intercambios de conocimientos científicos y tecnológicos y al fortalecer el desarrollo, la adaptación, la difusión y la transferencia de tecnologías, incluyendo tecnologías nuevas e innovadoras.
10. Las cuestiones ambientales son manejadas mejor con la participación de todos los ciudadanos afectados a nivel relevante. A nivel nacional, cada individuo tendrá el nivel apropiado a información relativa al medio ambiente que está en poder de autoridades públicas, incluyendo información sobre materiales y actividades peligrosas en sus comunidades y la oportunidad de participar en procesos de toma de decisiones. Los Estados facilitarán y alentarán la percepción pública y la participación al difundir la información ampliamente. El acceso efectivo a los procedimientos judiciales y administrativos, incluyen reenfoque y remedios, serán proporcionados.
El concepto de medioambiente. Sobre la evaluación ambiental. Impactos en aguas superficiales.
